De
la conferencia de prensa que dió
el tenor español Alfredo Kraus (1927-1999),
en oportunidad de su visita al Teatro
Colón, en setiembre de 1989.
L.
N.: Maestro, usted posee una voz brillante
y homogénea en toda su tesitura. ¿Cuál
es el secreto de su técnica vocal?
A.K.: La colocación del sonido. Se debe
enviar la voz bien a la máscara, como
si el sonido estuviera sentado en la punta
de la nariz. El vocalizar sobre la vocal
/i/ genera esas sensaciones.
De la entrevista a la mezzosoprano
Fiorenza Cossotto, realizada el 4 de setiembre
de 1990.
L.N.: Fiorenza, ¿A qué edad comenzó
sus estudios de canto?
F.C.: A los 17 años.
L.N.: ¿Cómo definiría su técnica vocal?
F.C.: Como la técnica "justa", la del
appoggio de la voce sul fiato. Nada de
falsete, no, no. El canto no es una fórmula
matemática. Yo no creo en los maestros
de canto que dicen: "Esta es la manera
de cantar, hay que seguir esta técnica".
Creo, sí, que se debe buscar lo mejor
de cada persona.
L.N.: ¿Cómo, entonces, debe ser la respiración
en relación con esta técnica?
F.C.: Lo más natural posible. El cantante
debe buscar su mejor manera de respirar
y su más óptima impostación para sacar
un lindo sonido, el más bonito posible
y el más amplio si quiere cantar lírico.
Difiere en amplitud si es cantante de
cámara o de teatro de gran ópera, como
el Teatro Colón. En este caso, debe haber
un desarrollo pleno de la voz, completo.
El cantante tiene que disfrutar de todas
las partes que suenan de su cuerpo, porque
el cuerpo es una caja armónica, como la
del violín o la del violoncelo. La onda
sonora que produce el aire debe hacer
vibrar las cuerdas vocales, y esas ondas
sonoras van a aprovechar todos los lugares
que vibran. Nosotros, los cantantes, debemos
siempre tener claro que somos esa caja
armónica y, si hay que compartir ese sonido
entre la cabeza y el cuerpo, debemos hacerlo.
Nunca dejarlo en la garganta, porque si
no la voz sale "engolada" o si se la lleva
demasiado arriba puede salir una voz nasal
o desbordada.
Hay que equilibrarla y disfrutar de la
más bonita calidad del sonido que sale.
L.N.: ¿Usted siempre cantó como mezzosoprano?
F.C.: Sí. Según me dijeron, soy una mezzosoprano
muy particular, alta, natural. Una foniatra,
una vez, miró mis cuerdas vocales y me
dijo que podía ser soprano dramática o
mezzosoprano. Me comentó que tenía una
característica particular en mis cuerdas
vocales. Yo me siento igualmente cómoda
cantando de soprano o de mezzo. No creo
que la voz se me haya deteriorado con
los años, al contrario, tengo una voz
madura; la voz evoluciona. A los 20 años,
tenía una voz más clara por la edad, y
a partir de los 30 o 35 años, fue madurando.
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